El peor error: un desgaste psicológico brutal y un coche en ruinas
Compré un Jeep Avenger aquí en diciembre de 2025 y la experiencia ha sido un auténtico desastre. Nada más salir del concesionario falló la batería; me soltaron el rollo de que al ser nueva debía "recalibrarse", pero resultó ser una avería eléctrica grave.
Os resumo la odisea:
• Averías y garantía: El taller al que me derivaron no solucionó nada. Tuve que gestionar por mi cuenta llevarlo a la casa oficial Jeep y pelear para que me cubrieran el cambio de batería, alternador, IBS y centralita.
• Mantenimiento fantasma: El comercial me aseguró que el aceite y los filtros estaban cambiados, pero nunca me dio el justificante. En la Jeep comprobaron que el coche chupó 2 litros de aceite en solo 6.000 km, una barbaridad.
• Correa en las últimas: Me lo entregaron con la correa de distribución (motor PureTech) a punto de llegar al final de su vida útil, con el riesgo que eso supone.
• Golpe oculto (lo peor): Me vendieron el coche con un impacto fuerte en el lateral derecho que jamás me mencionaron. Para encubrirlo hicieron una chapuza monumental: el parachoques estaba sujeto con un mísero tornillo y masillado por encima para disimular. No se notaba nada hasta que, por la propia vibración del coche, el tornillo se partió y salió a la luz todo el daño lateral.
• Tres meses parado: Entre unas cosas y otras, el coche se ha tirado inmovilizado tres meses. Totalmente inaceptable para un coche recién comprado.
• Cero transparencia: Hubo pagos y condiciones de la operación que no quisieron poner por escrito. Una gestión comercial muy poco seria.
A nivel personal me ha reventado: han sido meses de estrés, frustración y un desgaste psicológico tremendo por su culpa y su absoluta falta de soluciones. Tengo papeles, audios y capturas que demuestran cada palabra.
Sinceramente, considero que operan con cero ética comercial y sin ningún tipo de escrúpulos. Me he sentido engañado y estafado. No le recomiendo este concesionario ni a mi peor enemigo. Huid de aquí.








