Sucio, desorganizado y sin disculpas: una experiencia decepcionante
Me alojé en este hotel del 19 al 21 con algunos amigos y, en tres días, las habitaciones no fueron limpiadas ni una sola vez: las camas siempre sin hacer, las toallas sin cambiar, los cubos de basura llenos y ningún tipo de orden o mantenimiento.
A pesar de nuestras quejas desde el primer día, al regresar por la tarde nos respondieron con excusas poco creíbles y sin ofrecernos ni una sola palabra de disculpa por el mal servicio. Al día siguiente, el mismo escenario: habitación sucia, toallas inutilizables y ninguna intervención del personal.
Cabe destacar que el servicio de limpieza diaria estaba incluido en la tarifa, y que el problema no afectó solo a mi habitación, sino también a la de mi amigo. Esto me lleva a pensar que la limpieza no forma parte, en absoluto, de la gestión habitual del hotel.





