Cancelé antes de la creación final y solo me devolvieron el 50 %
Mi experiencia con DreamyTales ha sido negativa. Compré un vídeo personalizado por 59,90 €, pero la vista previa y la herramienta de edición no funcionaron como esperaba: no podía cambiar correctamente las imágenes y una modificación llegó a alterar el texto de la historia.
Solicité la cancelación antes de que se creara la versión final. La propia empresa confirmó por correo que el vídeo final todavía no se había creado y que la producción estaba pausada. A pesar de ello, cancelaron el pedido y solo me reembolsaron 29,95 €, reteniendo el 50 % restante.
Solicité el registro concreto de mi consentimiento para iniciar inmediatamente la producción y perder el derecho de desistimiento, así como la versión de las condiciones aceptadas al comprar. La empresa respondió que las condiciones estaban enlazadas y que la producción había comenzado, pero no me facilitó la documentación concreta solicitada.
He decidido no continuar reclamando por el importe, pero considero importante compartir mi experiencia para que otros clientes conozcan las condiciones de cancelación antes de comprar.




