Conocí la Escuela buscando respuestas…
Conocí la Escuela buscando respuestas porque llevaba años consumiendo formación (reglada y no reglada), vídeos, contenido, “evidencia”, cursos, opiniones de unos y de otros y aunque encontraba cosas (poco útiles) aquí y allá, siempre tenía la sensación de que faltaba la chicha, la estructura, el criterio práctico y alguien que uniera los puntos de verdad.
Y eso fue exactamente lo que encontré cuando ví a Roberto por primera vez.
Recuerdo hacer mis primeras puestas a punto con sus seminarios y sentir por primera vez que entendía lo que estaba haciendo. No solo ejecutar bien las cosas, sino comprenderlas y además viendo resultados reales, con claridad y con una dirección por fin clara.
Pero siendo sincero lo más valioso de entrar al curso no fue el físico, ni los abdominales o la sequedad conseguida y todo mi progreso en el entrenamiento de fuerza (aun repitiendo por 2 y 3 veces el primer macrociclo biio), ni siquiera todo lo técnico que aprendí, que fue muchísimo.
Lo que más me cambió con el curso fue todo lo que había detrás.
La filosofía, los valores, la honestidad brutal, esa defensa a ultranza de lo natural (del sentido común, de la salud) cuando nadie lo hacía.
La sensación de que en ese maldito curso no sólo me habían enseñado a ser un profesional TOP y a entrenar o a comer sino a pensar.
Y eso me transformó también como persona.
Hay una mezcla muy rara dentro de la escuela entre ciencia, experiencia real, estoicismo, ética, sentido común y pasión auténtica por ayudar que yo no he encontrado en ningún otro sitio a lo largo de mis 35 años habiendo trabajado y movido durante años en otros entornos profesionales muy exigentes. De verdad, nunca he encontrado una mezcla igual de valores y coherencia humana como la que hay dentro de la escuela.
Gracias al Curso Experto pude auto realizarme profesionalmente en algo que me apasiona de verdad, empapándome bien de un sistema, unas bases y una comprensión real del fitness.
Y quizá eso es lo más difícil de explicar.
Sé que puede sonar exagerado para quien esté fuera.
Pero los que estamos dentro entendemos perfectamente lo que quiero decir.
Eternamente agradecido a Roberto y a todo lo que representa la escuela.
