DECEPCIONANTE: lo bonito de algunos diseños bajo al suelo con el trato recibido
Mi experiencia en esta tienda fue muy decepcionante. Desde el inicio, el probador era pequeño y con una simple cortina, lo que ya resultaba incómodo. No pude elegir los vestidos que realmente nos gustaban, a pesar de haber enviado previamente por WhatsApp fotos de los modelos y la talla de mi hija. Durante toda la prueba, la actitud hacia mi hija fue poco amable: cada vez que pedía probar un vestido, parecía que lo hacían a disgusto, y repetían comentarios como “esta niña es muy grande”, lo cual me pareció inapropiado.
Incluso los zapatos, que le quedaban bien, insistían en que necesitaba una talla más grande. La corona se la colocaron sin cuidado, con desgana, y de forma poco estética, como si no importara. Mientras tanto, otro niño probaba todos los trajes que quería sin problema, lo que me hizo sentir que había un trato desigual.
En una ocasión, mi hija subió a la plataforma para verse en el espejo y le pidieron que bajara y esperara, mientras el otro niño sí pudo quedarse. Todo esto me dejó una sensación muy negativa. Después de seguir a esta diseñadora durante tres años en redes sociales, esperaba una experiencia especial, pero lo bonito de sus diseños se perdió por completo ante el trato recibido.
Por suerte, visitamos otras tiendas donde el trato fue increíble: mi hija encontró un vestido precioso, la persona que nos atendió fue amable, cariñosa y muy profesional. Nunca se mencionaron tallas, solo le dijeron: “elige el que quieras porque es tu día y eres preciosa”. Así debería ser siempre.








