Suciedad. Olores. Humedad. Tuvimos que irnos a los 10 minutos y perder el dinero.
Hicimos una reserva de última hora.
Llegamos al recinto. Lo primero que nos encontramos fue un letrero que el hotel es de 2 estrellas, no de tres como se anuncia en booking.com (€113 una noche). Al hacer el check in, en recepción, nos encontramos con mosquitos secos pegados en la pared alrededor del gel desinfectante lo cual me pareció bastante poco profesional. Segunda red flag que deberíamos no haber ignorado.
Pagamos directamente en el ‘hotel’ con tarjeta de crédito, no se pagó por la agencia.
Nos dirigieron a nuestra habitación, justo al lado de recepción. La tercera red flag, en recepción había una puerta cerrada con un pestillo que colindaba con la habitación y en la habitación no había puerta, había un espejo. Algo bastante sospechoso. Era tarde, así que por una noche no íbamos a empezar a preguntar por qué todas esas anomalías.
Entramos a la habitación y ya sabíamos que iba a ser pequeña (lo ponía en la reserva).
No había aire acondicionado, solo un ventilador enchufado que hacía ruido.
Mi pareja empezó a encontrarse mal a menos de 10 minutos de haber entrado en la habitación. Había un olor intenso a ambientador. Abrimos las ventanas y nos salimos fuera pero era bastante insoportable y supimos que iba dejar de oler ni ventilando la habitación. Añadir que los asientos justo fuera de la habitación estaban llenos de cojines de sillas de playa amontonados como si fuese un almacén.
Mi pareja empezó a tener náuseas y tuvo que irse al coche. En un alojamiento normalmente no se echa ambientador por este motivo, ya que puede causar reacciones alérgicas o irritaciones, y solo lo hacen en algunos casos cuando se intenta camuflar algún otro olor. Podíamos oler a humedad y el ventilador movía el aire del ambientador para camuflarlo. Al comunicarlo, la responsable del hotel nos dijo que no había ninguna otra habitación disponible y nos dio dos opciones: pulverizar un ambientador diferente, lo cual no era una solución, o dormir con la ventana abierta. Al tratarse de una planta baja, mantener la ventana abierta por la noche no era una alternativa aceptable para nosotros.
No podíamos quedarnos en esa situación ya que mi pareja empezó a presentar una reacción alérgica que le estaba produciendo irritación en los ojos, malestar y ganas de vomitar incluso al haber estado sentado en la puerta de la habitación ya que se olía desde fuera. La responsable del hotel pudo ver el estado en el que entramos y cómo mi pareja se fue con la cara descompuesta. Ella pudo presenciar lo sucedido.
Llevábamos menos de 20 minutos en el recinto (menos de 10 en la habitación) cuando preguntamos si nos podíamos marchar. La responsable del hotel nos dijo que iba a llamar al dueño para preguntarle si podía devolvernos el dinero y el dueño le dijo debíamos contactar con Booking.com porque la reserva había sido con ellos. Booking llamó al dueño que no contestó, le mandó un email al que tampoco contestó sabiendo que estábamos esperando respuesta.
Booking nos comunicó que, como habíamos pagado directamente al hotel, ellos debían efectuar el reembolso.
La responsable del hotel nos comunicó que ella podía tramitar el reembolso con el datáfono sin nuestra presencia, lo que nos permitió irnos y no tener que esperar a que el dueño contestase. Nunca contestó. Tenía que haberlo sabido, que no nos iba a devolver lo pagado. Le mandé dos emails personalmente y tampoco me contestó y a los días, booking me mandó un email diciendo que no nos devolvían el dinero porque no habíamos informado de ninguna alergia (cómo íbamos a saber que el ambientador y la humedad le causaría alergia), que estábamos fuera del periodo de cancelación (obvio, ya estábamos allí) y de que que habíamos usado la habitación. Estuvimos dentro de esa habitación menos de 10 minutos y dejamos la habitación exactamente como estaba. De hecho, en las llamadas grabadas a booking.com se podría oír que le pido a la encargada del hotel que venga a inspeccionar la habitación antes de irnos y nos dijo que sabía que no habíamos usado nada.
Espero que el dueño esté orgulloso de la no maravillosa atención al cliente y la poca empatía por un problema que han causado ellos por querer camuflar olores desagradables.

