Mi experiencia con Imagine Vans comenzó…
Mi experiencia con Imagine Vans comenzó de forma positiva, pero con el tiempo se ha ido deteriorando hasta resultar muy decepcionante.
El año pasado llevé mi autocaravana para un cambio de distribución y mantenimiento. Inicialmente todo pareció correcto, aunque tras un viaje detecté una pérdida de refrigerante y tuve que volver al taller. La intervención se repitió en garantía, algo que en su momento valoré.
Sin embargo, en visitas posteriores la experiencia cambió. Cada vez resultaba más difícil obtener respuesta, concretar citas o hacer seguimiento de trabajos pendientes. En una reparación incluso se me indicó que comprara yo mismo las piezas, pero posteriormente no conseguí respuesta para llevar a cabo el montaje.
Durante meses intenté contactar por teléfono y mensajes sin éxito. Entiendo que puede haber carga de trabajo, pero la falta de comunicación y seguimiento ha sido constante.
He esperado a valorar mi experiencia tras varias visitas, pero el trato final ha sido muy diferente al inicial. En mi caso, la sensación ha sido de desatención como cliente habitual.
