In Post, una tortura...
Cada vez que tengo que hacer un envío o devolución por In Post, es una tortura.
Hay que dedicar mucho tiempo a encontrar un sitio donde lo acepten.
Es habitual que, cuando llegas a un sitio que figura en la página de In Post, te digan que ya no trabajan con esa empresa.
La última vez, hace sólo dos días, recorrí tres sitios, a los que tuve que desplazarme a pie, y a bastante distancia unos de otros. En uno de ellos, ya no aceptaban In Post. En otro, que figuraba en la página como que no necesitaba llevar la etiqueta impresa, me dijeron que, sin etiqueta, no me lo admitían. En el tercer sitio, que también figuraba como que no hacía falta llevar la etiqueta, me la imprimieron allí, pero me cobraron 0,40 € por la impresión. Es la fotocopia más cara que he pagado en mi vida.







