Escribo desde España
Escribo desde España, donde llevo consumiendo All-Bran de Kellogg’s de forma ininterrumpida desde 1995.
Durante años los compré en Mercadona, hasta que hace aproximadamente un año cambiaron el sabor. Lo comuniqué a la empresa y, tras mi queja, un señor francés —muy amable— me llamó para intentar tranquilizarme, porque estaba realmente enfadada. Aun así, dejé de comprarlos en Mercadona.
Empecé entonces a comprarlos en El Corte Inglés, que aún vendía la versión de siempre, y después en Amazon, donde compraba cuatro paquetes al mes.
Esta semana, para mi sorpresa y enfado, me han llegado exactamente los mismos All-Bran que los de Mercadona, y encima al doble de precio: qué abuso!
Estoy muy enfadada y profundamente decepcionada.
Después de casi 30 años de fidelidad, no podré seguir consumiendo este producto.
Lo que ha hecho Kellogg’s con este cambio es inadmisible.
Una clienta de toda la vida que ya no se siente escuchada








