Un regalo para el cuerpo y el alma
Si pudiera describir la experiencia con Laeticia en una palabra, sería: presencia.
No fue simplemente un masaje. Fue un espacio donde pude bajar el ritmo, respirar profundo y volver a mí. Desde el primer momento me sentí vista, cuidada y completamente segura.
Laeticia tiene un don especial para escuchar no solo el cuerpo, sino también todo lo que este intenta decir cuando llevamos demasiado tiempo corriendo, sosteniendo o resistiendo. Salí de allí más ligera, más conectada y con una sensación de paz que me acompañó durante días.
Se nota que trabaja desde el corazón y con una sensibilidad muy especial. Si estás buscando algo más que un masaje, si necesitas un momento para volver a casa dentro de ti misma, no puedo recomendarla lo suficiente.
Gracias por tu energía ❤️







