El día que MindFe creyó en Zafiro antes de existir
Conocí a Sham en un curso y desde el primer momento conecté con ella. Cuando le hablé de Zafiro, llevaba conmigo una hoja doblada donde había escrito todas las ideas, sueños y objetivos que imaginaba para mi proyecto. Ya tenía mi logotipo, sabía lo que quería construir y tenía una enorme ilusión, pero aún no sabía cómo hacerlo realidad. Además, atravesaba una etapa complicada económicamente y no contaba con los recursos para desarrollar todo lo que tenía en mente.
Recuerdo perfectamente cuando le mostré esa hoja. Para muchos podría haber sido solo un papel lleno de apuntes, tachones e ideas; pero Sham vio algo mucho más grande: vio el potencial de un proyecto que apenas comenzaba a tomar forma. En lugar de enfocarse en las limitaciones, me ayudó a darle estructura, dirección y propósito.
Desde el inicio, el proceso fue mucho más profundo que una mentoría de marca. Sham comenzó con mi carta natal para ayudarme a reconectar con mi esencia, identificar mis valores y construir una marca auténtica, alineada con quien realmente soy. Ese trabajo interior fue la base sobre la cual empezó a construirse Zafiro.
A pesar de mi situación económica, tanto Sham como Gin me brindaron facilidades para que pudiera ir pagando el acompañamiento poco a poco. Ese gesto de confianza significó muchísimo para mí y me permitió avanzar cuando, de otra manera, quizá habría tenido que detener mi proyecto.
Gin realizó un trabajo extraordinario en el desarrollo de la identidad visual. Aunque yo ya contaba con un logotipo, juntas logramos encontrar una colorimetría que realmente representara mi esencia y transmitiera seguridad, confianza y profesionalismo. Cada detalle fue trabajado con creatividad, sensibilidad y un nivel de profesionalismo excepcional.
Gracias a su acompañamiento también aprendí herramientas que hoy forman parte de mi día a día, como Calendly, la creación de contenido y la importancia de mostrarme en redes sociales. Para mí esto representó un enorme desafío, porque el pánico escénico y mi deseo de hacer las cosas perfectamente me detenían constantemente. Con paciencia, guía y confianza, me ayudaron a romper esas barreras.
Actualmente sigo recibiendo acompañamiento, especialmente en la estrategia mediante Business Manager. Ha sido un proceso de aprendizaje, prueba y mejora continua, pero siempre con el respaldo, la paciencia y el compromiso de alguien que realmente desea ver crecer a sus alumnos.
Otro aspecto que valoro profundamente es que el acompañamiento no termina en las sesiones. Sham comparte grabaciones, materiales de apoyo y contenido de gran valor, incluyendo formación financiera dentro de Skool, lo que permite seguir aprendiendo y fortaleciendo el proyecto en diferentes áreas.
Si hoy observo aquella hoja que un día le mostré a Sam y la comparo con todo lo que Zafiro ha logrado construir, entiendo el enorme camino que hemos recorrido. Esa hoja sigue siendo un tesoro para mí, porque me recuerda que los sueños pueden comenzar escritos en un simple papel, pero cuando encuentras personas que creen en ti, te acompañan con generosidad y comparten su conocimiento con tanto compromiso, esos sueños empiezan a convertirse en una realidad.
Hoy puedo decir con toda certeza que Sham y Gin no solo me ayudaron a construir una marca. Me ayudaron a creer más en mí, a darle identidad, estrategia y dirección a un sueño que llevaba mucho tiempo guardado en mi corazón.
Gracias, Sham. Gracias, Gin. Gracias por creer en Zafiro desde el principio, por su profesionalismo, su calidad humana y por caminar a mi lado en este proceso. Siempre formarán parte de la historia de este proyecto. ❤️
