MUY MALA EXPERIENCIA.
MUY MALA EXPERIENCIA.
Compré un cordero lechal en Carnicería Modesto y, al abrirlo, encontré en la carne una zona con una acumulación encapsulada que presentaba el aspecto de pus, algo absolutamente inaceptable en un producto alimentario que se vende como carne de calidad.
Me puse inmediatamente en contacto con ellos por teléfono para comunicarles lo ocurrido. En un primer momento me indicaron que no me preocupara y que me enviarían una solución. Sin embargo, al día siguiente recibí un WhatsApp en el que, en lugar de solucionar el problema, me solicitaban fotografías y más explicaciones.
A día de hoy no me han devuelto el importe del producto ni me han dado una solución satisfactoria.
Tengo fotografías del estado en el que recibí el cordero y también conservo las comunicaciones mantenidas con la empresa.
Una cosa es que un producto pueda tener un problema puntual y otra muy distinta es la forma de responder cuando un cliente comunica un problema tan serio con un alimento.
Después de esta experiencia, no volveré a comprar en Carnicería Modesto y recomiendo a otros clientes que tengan especial precaución y comprueben muy bien el producto antes de consumirlo.

