Experiencia muy decepcionante
Experiencia muy decepcionante. Fuimos a comer tres adultos (mis padres y yo) con una niña pequeña. Queríamos pedir dos menús del día de adulto, un menú infantil y un entrante para compartir, pero el camarero nos dijo que era obligatorio pedir cuatro menús, uno por cada comensal, sin ofrecernos ninguna explicación razonable.
Al decirle que no entendíamos esa política, nos respondió que iba a venir el encargado a explicárnoslo. Lo peor fue que nos hizo esperar, sabiendo además que íbamos con una niña pequeña, cuando en realidad el encargado ni siquiera estaba en el restaurante. Después de un buen rato esperando, tuve que volver a preguntarle cuánto iba a tardar y entonces nos dijo, literalmente: “Lo que tarde en venir, porque no está aquí”.
Si el encargado no estaba, lo correcto habría sido decirlo desde el principio y no hacernos perder el tiempo. Independientemente de la política del restaurante, lo que realmente nos molestó fue la falta de transparencia y de consideración hacia los clientes. Finalmente decidimos marcharnos sin comer. Una pena, porque la atención recibida estuvo muy lejos de lo que esperábamos.








