Experta en envolverte hasta que pagas las arras. Luego, negligencia absoluta.
Oficina de los hechos: Calle Marqués de Velasco nº 11, Noja (Cantabria).
El "modus operandi" de esta comercial, Alicia, es tan hábil como peligroso. Durante las visitas despliega una palabrería impecable, técnicas de persuasión memorables y promesas de confianza absoluta con tal de cerrar la venta. Nos aseguró por activo y por pasivo que unas humedades graves eran "condensación de la ducha", además de faltar a la verdad en repetidas ocasiones sobre otros aspectos clave de la gestión.
Sin embargo, la realidad es que su trato cambia de la noche a la mañana: una vez que firmamos el contrato de arras y se aseguró su comisión, la amabilidad desapareció y nos encontramos con un muro de evasivas.Tras la compra, un perito estructural ha certificado que sufrimos un vicio oculto grave. Lo más indignante es que, conociendo mi alergia severa al moho, Alicia nos presionó para que "confiáramos en ella".
Las supuestas "facilidades de cortesía" que nos firmó por escrito (asumir el IBI de 2026, guardamuebles, alojamiento)no eran más que un anzuelo para dopar la operación y evitar que investigáramos la estructura antes de pagar. El caso ya está en manos de abogados por vía legal por negligencia profesional y daños a la salud.
Huid de su gestión. Es una especialista en envolverte para cazarte y, en cuanto cobra, te abandona por completo con una vivienda gravemente afectada.
