Inmensa tomadura de pelo
Esta excursión es una inmensa tomadura de pelo. Solo apta para muy fanáticos de la película, que además sean muy poco exigentes o que estén dispuestos a ser burdamente engañados.
Las localizaciones de la casa de la familia Trapp, que son dos, se ven a cientos de metros de distancia, una de ellas, desde el autobús.
De la Abadía de Nonnberg te indican cual es la cúpula, también desde el autobús y a cientos de metros de distancia.
Solo se ve de cerca y bajados del autobús el templete-mirador donde Liesl y Rolf cantan “I’m 16 going on 17” y las escaleras de los jardines de Mirabell, en las que el guía ya se despide apresuradamente, con mínimas explicaciones de la escalera y de la fuente de Pegaso.
Mención especial merece la parada en Mondsee, para visitar la iglesia donde se localiza la boda. El autobús y el guía se quedan en el Parking y dan tiempo libre de unos 30 minutos para ir y volver a la Iglesia.
No se visita ni la Plaza de la Residenz, con su famosa fuente, ni la otra fuente que aparece cuando van en el coche de caballos cantando. El Puente de Mozart, tampoco, ni de lejos.
Para terminarlo de rematar, la excursión a St. Gilgen es una manera como otra de perder el tiempo y que solo sirve para justificar la larga duración de este aburridísimo Tour y para hacerse unas fotos urgentes, en un mirador junto a la carretera. Fotos a un lago que no tiene absolutamente nada que ver con la película en cuestión. En vez de visitar el Monte Untersberg, que sí aparece en la película y al que se accede mediante un famoso Funicular y desde donde se pueden ver preciosas vistas de la ciudad de Salzburgo.
¡Ah! Y los vídeos de la película que ponen en el autobús, durante el itinerario, son de pésima calidad.
Hicimos otra Ruta con Panorama Tours y tampoco nos gustó absolutamente nada.
26 de agosto de 2022
Opinión espontánea