Colombia se quedó viviendo mí 💚
No sé muy bien cómo explicar todo lo que significó para mí este viaje sin emocionarme otra vez al recordarlo...
Con Somos Aura no sentí que estuviera simplemente conociendo Colombia. Sentí que me estaban dejando entrar, con muchísimo respeto, en una parte muy íntima de ella: en su naturaleza, en su cultura, en sus comunidades, en sus historias y, sobre todo, en la forma tan bonita en la que ellas quieren y entienden este país.
Lloré de emoción muchísimas veces. Lloré liberando tortugas y viéndolas llegar al mar. Lloré viendo ballenas frente a nosotras con esos saltos imponentes que nos erizaban la piel a cada instante. Me emocioné profundamente con las mujeres maravillosas que conocimos por el camino y, por supuesto, lloré en una despedida en la que ya sabía que algo de mí se quedaba allí.
Además, tuve la enorme suerte de compartirlo con un grupo increíble. Llegamos siendo desconocidas y volvimos siendo amigas, de verdad. Meses después seguimos hablando, quedando y haciendo planes juntas. Esto sí que es mágico...
Creo que la mejor forma de explicar lo que Somos Aura consiguió en mí es muy sencilla: ya tengo cerrado mi próximo viaje con ellas y ¡nos vamos a Senegal! No veo la hora de que llegue este momento.
Siento que de verdad, hay viajes que disfrutas… y otros a los que sabes que quieres volver, y yo con vosotras iría donde quiera que sea.
Sandra, Irene, gracias por darnos tanto.






