El lugar es idílico, pero el reto.
El lugar es idílico, pero ni se os ocurra comprar un bono degustación con maridaje, porque vas a acabar muy mosqueado por tener que pedir que te rellenen la copa con cada plato. Además ni te preguntan por el punto de cocción de la chuleta, “porque siempre es el mismo”, da igual si te gusta muy o poco hecha. Como no andes pidiendo que te sirvan el vino, no hay quien trague el menú degustación “con maridaje’. No pienso volver, poco especio para aparcar, no A/C, carísimo!!. No merece la pena los k ya que hay que recorrer para llegar, no me extraña que no lo llenen.
