Falta de respeto e insultos por parte de RENZO
El día 11/08/2026 tuve una experiencia realmente desagradable con un trabajador de Vilas Tennis Academy Palma Nova, llamado Renzo.
Mientras estaba en la pista de pádel 5, de espaldas a las pistas de tenis, este trabajador se encontraba regando la pista situada justo debajo, separada por un muro de aproximadamente 2,5-3 metros. En un momento dado, comenzó a caerme una cantidad considerable de agua encima. Al girarme, vi que estaba regando en mi dirección y, además, volvió a levantar la manguera hacia donde yo me encontraba.
Me levanté y, de manera totalmente educada, le pedí que tuviera un poco más de cuidado y que, por favor, intentara no mojarme. Su respuesta fue que estaba trabajando y, posteriormente, hizo comentarios del tipo “con la que está cayendo”, refiriéndose a que hacía mucho calor, como si por hacer 30 o 40 grados estuviera justificado mojar a una persona.
Precisamente, yo no le estaba pidiendo que dejara de trabajar ni que dejara de regar. Simplemente le estaba pidiendo que evitara mojarme. Y, una vez que se lo pedí expresamente, continuó haciéndolo.
A partir de ahí comenzó a dirigirse hacia mí con insultos, diciéndome expresiones como “qué asco de tía”, “qué asco de mujer” y “qué repelente”. Cuando le pregunté por qué me estaba insultando, respondió que estaba hablando consigo mismo.
Posteriormente hablé por teléfono con Sergio, responsable del centro, para trasladarle lo ocurrido. Me indicó que hablaría con el trabajador, pero que no se iba a tomar ninguna medida al respecto.
Me parece muy preocupante y decepcionante que una persona que está de cara al público y representa a una academia deportiva se comporte de esta manera con una clienta que simplemente le está pidiendo, educadamente, que no la moje, y que después de comunicarlo a un responsable aparentemente no haya ninguna consecuencia.
No escribo esta reseña porque me haya mojado accidentalmente mientras el trabajador hacía su trabajo. Entiendo perfectamente que estaba regando y que hacía calor. Escribo esta reseña por la actitud posterior: porque le pedí expresamente que no me mojara, continuó haciéndolo, justificó su comportamiento por el calor y terminó insultándome.
Creo que cualquier establecimiento debería tomarse en serio este tipo de comportamientos y cuidar tanto el trato a sus clientes como la conducta de las personas que trabajan allí.



