Una estrella a Easybus porque no se puede dar menos
Mi experiencia con esta empresa de desalmados coincide con la mayoría de las que he leído aquí.
Yo viajé anteayer, con mi mujer y dos hijas, desde Londres a Stansted. Por precaución, llegamos a las 12:50 a la parada del autobús, es decir, 20 minutos antes de la hora prevista y con cuatro horas antes de que cerraran mi puerta de embarque en el aeropuerto. A la 13:30 llegó un primer easybus que dejó en la parada de Allsop Arms a una treintena de personas, entre ellas nosotros mismos y un grupo de turistas franceses desesperados porque, según me contaron, llevaban esperando desde las 12:00 y su avión salía a las 15:00. Como muchos otros, no tuvieron más remedio que pagar un ticket de los muchos autobuses de la National Express, que también paraban allí, para tratar de alcanzar su vuelo. Por nuestra parte, pudimos subir al autobús que llegó a las 15:05 (¡casi dos horas después de nuestra reserva!) y que también dejaba tirados en la parada a otras treinta o cuarenta personas.
Ganas me dan de usar palabras más gruesas pero me conformaré con decir que se trata de un grupo de sinvergüenzas, sin escrúpulos ni respeto por el cliente, que no cumplen con sus horarios y que, además, te tratan como si te estuvieran salvando la vida por permitirte subir al autobús, es decir, por hacer uso de los derechos que contratas con la compra del billete.
Créanme, ya que viajan a Londres cuenten con un poco más de presupuesto para el transporte: ganarán en tiempo y salud.
28 de agosto de 2014
Opinión espontánea