Muy mala experiencia. Lo barato acaba saliendo caro.
Contraté a Geoflux para una operación de contenedor desde Las Palmas hacia Montevideo. Finalmente, por motivos externos relacionados con la viabilidad aduanera en destino, el envío tuvo que ser cancelado antes de salir. Hasta ahí, se puede entender que una operación logística tenga incidencias o cambios.
El problema fue la forma en la que Geoflux gestionó todo el proceso posterior.
A pesar de que el contenedor nunca llegó a embarcar hacia destino, terminé pagando prácticamente el importe completo que se habría pagado si el envío se hubiera realizado, mediante una acumulación de conceptos, demoras, gastos y penalizaciones. En la práctica, el servicio principal no se prestó, pero el coste final quedó prácticamente igual.
La gestión fue, en mi opinión, muy poco transparente y muy desequilibrada para el cliente. Cada retraso generaba nuevos costes diarios. Cada paso dependía de autorizaciones, respuestas de terceros o gestiones internas, pero el impacto económico se trasladaba siempre al cliente.
Lo más grave fue la sensación de presión económica sobre nuestra mercancía. En un momento determinado, desde la empresa se nos indicó por escrito que, hasta que no recibieran el pago total de los gastos facturados, no se realizaría la entrega. Es decir, aunque la mercancía era nuestra, la liberación del contenedor quedaba condicionada al pago de importes adicionales generados durante una situación que, desde nuestro punto de vista, no estaba bajo nuestro control. Para mí, eso fue una retención injustificada y una forma de presión absolutamente inaceptable.
También hubo problemas de coordinación. Se nos trasladaban plazos, después faltaban autorizaciones, después dependían de la naviera, después de la aduana, después de festivos locales, y mientras tanto los días seguían generando costes. La comunicación fue reactiva, defensiva y poco empática, especialmente teniendo en cuenta que había familiares y un almacén coordinados para la recepción del contenedor.
Mi conclusión es clara: no volvería a contratar con Geoflux. La impresión final es que, incluso cuando el envío se cancela y el contenedor no sale, el cliente puede acabar atrapado en una estructura de costes que termina igualando prácticamente el precio del servicio completo.
Una auténtica vergüenza.
Recomiendo a cualquier persona que vaya a contratar con ellos que pida antes, por escrito y con absoluto detalle:
qué ocurre si se cancela el envío;
qué gastos se devengan aunque el contenedor no embarque;
qué demoras pueden generarse;
quién decide cuándo se libera la mercancía;
si pueden retener el contenedor hasta el pago de cualquier importe adicional;
y cuál será el coste máximo real en caso de incidencia.
En mi experiencia, el precio inicial puede parecer competitivo, pero el riesgo está en todo lo que viene después.

