Estancia imposible: un campamento sin ley ni descanso
Hotel HTop Amatista, Lloret de Mar, España. Si lo que buscas es relax, huye de este hotel. El ruido es la norma y la gestión de la convivencia brilla por su ausencia. Grupos de adolescentes y niños se adueñan de la piscina por la noche con un alboroto incontrolable, ante la pasividad de unos padres y profesores totalmente indolentes. Lo más frustrante es que el propio personal reconoce abiertamente que no puede hacer nada frente a estos "hooligans". El vigilante de seguridad, que empieza su turno a las 22:00 h, es meramente ornamental y no soluciona en absoluto el caos.
Las habitaciones son de una austeridad que roza lo absurdo para esta categoría. Olvida las mesillas de noche; aquí han decidido que unos simples taburetes son suficientes. Los armarios no tienen puertas, dejando todas tus pertenencias a la vista, y la nevera es inexistente. Dormir es una odisea: el detector de humo sobre la cama lanza flashes cada diez segundos y el plano de evacuación de la puerta tiene una fosforescencia tan potente que parece que has dejado la luz encendida toda la noche.
En cuanto al restaurante, aunque la calidad de la comida es más que aceptable, la variedad es escasa para lo esperado. El ambiente es ensordecedor debido a la pésima acústica y a la presencia constante de equipos deportivos. A esto hay que sumarle las colas desesperantes para conseguir una mesa según el horario. Una experiencia realmente agotadora que no recomiendo a nadie que valore su dinero y su tranquilidad.

