Hemos pasado el fin de semana en esta…
Hemos pasado el fin de semana en esta casa en familia. A nuestra llegada, el propietario nos informó de que él y su familia residían en la planta superior de la vivienda, asegurándonos que no habría contacto porque utilizaban una entrada independiente. Sin embargo, durante toda la estancia coincidimos con él de forma frecuente tanto en la piscina como en distintas zonas comunes de la finca, lo que nos hizo sentir incómodos y nos restó privacidad.
Además, el propietario se dirigió en numerosas ocasiones a mi pareja para realizar consultas relacionadas con el mantenimiento de la piscina. No se trató de preguntas puntuales, sino de intervenciones reiteradas a lo largo del fin de semana, llegando incluso a pedirle que le acompañara al cuarto donde se encontraba la bomba de la piscina. Pagamos por una estancia de ocio y descanso, no para atender cuestiones de mantenimiento ni mantener interacciones constantes con el propietario.
En cuanto a la vivienda, presenta varios aspectos importantes a mejorar. Una de las estancias con tres camas no dispone de ventana al exterior; en realidad, se asemeja más a un pasillo amplio acondicionado como dormitorio, sin ventilación natural. Otra habitación tiene una ventana que comunica directamente con el comedor interior en lugar de con el exterior. La habitación principal independiente tampoco cuenta con una ventilación adecuada, lo que dificulta el descanso. Asimismo, el anexo habilitado como dormitorio auxiliar tiene una ventana que da directamente a una cocina destinada a eventos, lo que limita tanto la ventilación como la privacidad.
El baño adaptado para personas con movilidad reducida no funcionaba correctamente y permanecía cerrado durante nuestra estancia.
La salida estaba fijada a las 11:00. Sin embargo, durante todo el fin de semana el propietario nos recordó en varias ocasiones que tenía previsto celebrar un evento al finalizar nuestra estancia. Desde primera hora de la mañana del día de salida comenzó a limpiar la piscina, impidiendo que pudiéramos disfrutarla antes de marcharnos, por lo que finalmente abandonamos la vivienda alrededor de las 10:00.
Tras leer su respuesta, mantengo íntegramente lo expuesto en mi reseña porque refleja fielmente nuestra experiencia. Una cosa es realizar una consulta puntual y otra muy distinta es molestar de forma reiterada a los huéspedes. Mi pareja le atendió por educación, pero consideramos que usted abusó de su disponibilidad. Del mismo modo, accedió en varias ocasiones a las zonas que teníamos alquiladas sin solicitar permiso previo.
También mantengo mis observaciones sobre las habitaciones. Tres de ellas carecen de ventilación directa al exterior y el anexo utilizado como dormitorio auxiliar presenta la misma situación. Son aspectos que deberían revisarse por razones de comodidad, habitabilidad y cumplimiento normativo.
Además, conviene aclarar que no se trata de una vivienda completamente independiente, ya que el propietario reside en la misma edificación. Si hubiéramos querido compartir espacios y convivir con la presencia constante de los propietarios, habríamos optado por un hotel.
Por último, le solicito que deje de llamarme por teléfono. Usted mismo reconoce que yo no realicé la reserva, por lo que no existe motivo alguno para contactarme con el fin de cuestionar una opinión basada en hechos reales. Las reseñas están precisamente para reflejar experiencias, tanto positivas como negativas. Si no acepta las críticas constructivas, quizá debería plantearse si desea exponer su negocio al escrutinio público.
En resumen, la casa tiene potencial, pero la falta de privacidad, los problemas de ventilación en varias estancias y determinados fallos de mantenimiento hacen que no tengamos intención de repetir la experiencia.

