Pelos en el interior del mazapán.
Asqueroso.
Se me han quitado las ganas de volver a comer mazapán, uno de mis manjares preferidos por culpa de los envasados El Greco.
Compré dos bolsas y al abrir una de las figuritas para comerla, la boca se me llenó de pelos. Sí, pelos no sé si de persona o de animal, pero pelos largos.
El asco fue tal que vomité en varias ocasiones.
Los pelos no se iban de mi boca, al tener los ingredientes que llevan los mazapanes y al ser pegajosos, por más que me limpiase la boca, ahí seguían. Cuando creía que ya estaba toda mi boca limpia, me volvía a salir otro pelo y no hay cosa que más asco me dé, que encontrarme un pelo que no sé de quien es ni de donde proviene, en mi boca, en la comida.
El producto lo compré en Puertollano y el nombre, número, caducidad y Fábrica eran los siguientes:
Mazapanes y Dulces de Toledo. Carretera de Alcabón 18. Toledo.
El lote era el 3725.
La fecha de caducidad en julio de 2026.
Para mí, todo lo que provenga de El Greco se ha terminado.
Quizá haya quien diga que pueden pasar estas cosas, pero creo que con tener un mínimo de sanidad y seguridad alimentaria, todos estos inconvenientes se pueden evitar.
No sé si alguien del personal que trabaja el producto, no estuviera vestido con total asepsia como lo refiere la Ley alimentaria o una puerta mal cerrada en el entorno que debería ser totalmente estanco y aséptico, falló.
Y no ha sido la única ocasión en que ha pasado esto.
El Greco ha cerrado sus puertas para mi y mi familia. Nunca más volveré a comprar sus productos.
Pelos en el interior del mazapán.


