1 estrella
1 estrella — Pésima gestión y nula atención post-venta. Diferente forma de estafar a sus clientes.
Compré un sofá en Mimma Gallery Las Rozas y pagué 60€ de transporte y montaje. El día de la entrega, el transportista dijo que el sofá no cabía por la puerta y que no se podía desmontar sin "autorización". Hizo un par de fotos y, aprovechando que no estaba yo en ese momento, presionó a mi hija más joven (19 años) para que firmara, en lugar de esperar a que estuviera presente algún adulto responsable de la compra. Después se llevó el sofá de vuelta.
La tienda me obligó a pagar otros 60€ para un segundo envío. Esta vez lo trajo su propia empresa de transporte, y desmontar el respaldo consistió en quitar 4 tornillos. En 20 minutos el sofá estaba montado en casa, sin ningún problema.
Es decir: el primer transportista mintió o no supo hacer su trabajo, y la empresa me hizo pagar dos veces por un fallo que no fue mío. Reconocían tener problemas con esa empresa de transportes, pero aun así se negaron a asumir el coste del segundo envío.
A esto se suma un servicio de atención al cliente inexistente: dos correos sin respuesta, tuve que llamar yo para conseguir algo, y pedí hablar con el responsable de zona para resolver el cobro duplicado. Nunca me devolvieron la llamada. La única "solución" que ofrecían era cambiar de modelo de sofá, como si fuera un trámite sin importancia.
Una vez que pagas, dejas de importarles. No asumen responsabilidad por contratar transportistas poco profesionales y dejan al cliente completamente desprotegido.
No lo recomiendo.
