Muchas experiencias buenas en su…
Muchas experiencias buenas en su pastelería de la calle Palos de la Frontera 15, en Madrid. Disponen de otras sucursales en la provincia, aunque aún no he acudido a ellas. Tienen una zona de cafetería con un recoveco muy confortable para sentarse tranquilamente. Mucha variedad de productos con precios no muy elevados. Los pasteles son extraordinarios, pero quiero hacer una mención especial a las ensaimadas. La de nata lleva incluido cabello de ángel, y la de chocolate, pepitas. Hay que probarlas sin duda. Para las ocasiones especiales también las hay de tamaño grande.
Me ha resultado raro no encontrar ninguna reseña sobre esta magnífica pastelería, aunque me alegro de ser la primera. ¡Os animo a acudir!

