Un servicio al cliente indigno de sus precios
Reservamos en el Hotel Zenit Convento de San Martín (San Sebastián). Intentamos cancelar desde el enlace del propio correo de confirmación y la opción no estaba operativa. Enviamos entonces la solicitud el 18 de julio —una semana antes de la entrada y con margen sobre el plazo de cancelación gratuita, que vencía el 22— respondiendo al único correo recibido del hotel, sin que se generara ningún aviso de error.
Después descubrimos el mecanismo: ese correo se muestra con el nombre del hotel, pero esconde detrás una dirección «no-reply» de un proveedor externo. Responder no produce ningún error ni respuesta automática, así que no hay forma de saber que nadie lo leerá. La posición del hotel ha ido cambiando por escrito: primero, que no habían recibido nada; después, que el correo fue a un buzón que no consultan; y finalmente, que ese correo no existe. Mientras tanto, cobraron el importe íntegro de la reserva, cerca de 500 €, como no show.
Hemos llamado tres veces pidiendo hablar con un responsable; las tres veces prometieron devolver la llamada y nadie lo ha hecho.
Para un hotel de esta categoría, esta falta de atención y de voluntad de solución resulta inaceptable. Hemos iniciado la reclamación ante Kontsumobide (Consumo del Gobierno Vasco) y la disputa del cargo ante el banco.
