Funciones prometidas que no funcionan
Adquirí varios emisores térmicos fluidos de la marca Inerzia atraído por sus supuestas ventajas: bajo consumo, detección de ventanas abiertas y conectividad WiFi mediante USB. Sin embargo, mi experiencia ha sido bastante decepcionante.
Consumo energético: Aunque se promociona como eficiente, aún es pronto para evaluar el impacto real en la factura eléctrica. Estoy a la espera de comprobarlo en el próximo recibo.
Detección de ventanas abiertas: Esta función, que debería apagar el equipo al detectar una caída brusca de temperatura, no ha funcionado en absoluto. He realizado pruebas abriendo ventanas y el emisor sigue funcionando como si nada, lo que pone en duda la fiabilidad del sistema.
Conectividad WiFi por USB: Otro punto frustrante. A pesar de seguir las instrucciones del fabricante, no he conseguido que el sistema de control remoto funcione. La app no reconoce el dispositivo o se bloquea, lo que hace que esta función sea prácticamente inútil. Además, el manual de usuario presenta ilustraciones que no coinciden con los botones reales del aparato, obligando a realizar pruebas por intuición. Añadir que el wifi usb no viene incluido y hay que abonar otros 50€. El software es de los peor que he visto.
Rendimiento térmico: Aunque el calentamiento es algo lento, los emisores cumplen su función una vez alcanzan la temperatura deseada. No es inmediato, pero sí funcional para mantener el ambiente cálido.



