Inaceptable
Experiencia absolutamente vergonzosa. Hicieron pagar a una menor de 15 años por un pintalabios que estaba claramente abierto, usado y medio vacío. Era evidente que parecía un tester por su estado, algo que cualquiera habría pensado al verlo.
Lo más indignante no es solo que vendan productos en esas condiciones, sino la actitud del personal: maleducados, poco profesionales y con cero empatía. En lugar de asumir su error por tener artículos manipulados y mal colocados, decidieron cargarle la culpa a una niña y hacerla pagar igualmente.
Este tipo de trato es inaceptable. No solo demuestra una pésima gestión, sino también una falta total de ética y respeto hacia los clientes, especialmente tratándose de una menor.
Desde luego, no volveré. Y recomiendo a cualquiera que tenga cuidado, porque aquí parece que el cliente siempre paga… incluso cuando el error es claramente de la tienda.
El vigilante mucho que desear que se dedique a ver las cámaras que ese es su trabajo realmente antes de culpar








