¡De pena!
¡De pena!. A lo largo de 2017 compré 2 artículos (en distintas fechas) que recibí DE MILAGRO, después de insistir e insistir.
Posteriormente, adquirí otros en plata que llegaron en tiempo razonable.
Parecía que no iba a haber problemas, por tanto, a lo largo del verano realicé otros tres pedidos -siempre para regalar a la familia y en fechas distintas-. En enero de 2018 no los había recibido.
Envié un montón de e-mails. Siempre con excusas: está encargado, está en camino y cuando lo recibamos se lo enviamos, etc. etc. Al final, me dijeron que no iban a recibir nada, que pidiera el dinero al banco. Que lo sentían mucho, pero que estaban haciendo todo lo posible para cambiar de proveedores. Como había pasado un montón de tiempo, sólo conseguí del banco el importe de uno de ellos.
Les comenté el problema. Después de insistir, me dieron crédito en la tienda (también, de milagro) y, a falta de solución mejor, adquirí el pasado agosto un colgante con parte de ese crédito … y sigo esperando.
Otro montón de e-mails: me devolvían los gastos de envío, el paquete estaba en camino, como sus proveedores eran de todos los países había que contar con los problemas de las aduanas y, en diciembre, que esperara dos semanas y me lo enviaban.
Ha llegado enero, les he dicho que ya había esperado bastante, que si es que estaban fabricando uno nuevo para mí -dado el tiempo transcurrido desde su compra-. No ha habido respuesta.
Además, siempre responden los mismos -dos o tres empleados-.
Hace unos años funcionaban fenomenalmente bien, ahora, más vale no comprar nada








