Experiencia decepcionante
Soy propietaria en la urbanización Entrepinos (Cocentaina, Alicante) desde hace 16 años. En una junta extraordinaria a la que no pude asistir, se trató mi actividad artesanal realizada en la vivienda. Durante dicha reunión, un vecino realizó manifestaciones verbales muy graves, atribuyéndome la existencia de maquinaria pesada, productos peligrosos y riesgos para el edificio. Estas declaraciones no fueron contrastadas conmigo ni respaldadas por denuncias, sanciones o informes técnicos.
Posteriormente, el administrador redactó y remitió a todos los vecinos un acta en la que se incluía un punto recordando que, según los estatutos, no se pueden realizar actividades industriales o comerciales en las viviendas, dando a entender que dicho punto iba dirigido expresamente a mi vivienda, e incluso anunciando posibles acciones legales. El acta fue enviada a toda la comunidad y también a mí, incluso mediante burofax con cargo a los fondos comunitarios.
La forma de proceder generó alarma y controversia innecesaria entre vecinos, afectando a mi tranquilidad y reputación tras muchos años de convivencia sin incidencias. Considero que el administrador no actuó con la neutralidad y diligencia profesional exigibles, al no verificar previamente los hechos ni recabar mi versión antes de difundir el acta.
Tras 16 años como propietaria, cumpliendo siempre con mis obligaciones y sin conflictos previos, esta actuación me ha resultado profundamente decepcionante. Por mi experiencia personal, no recomendaría sus servicios.


