Ok Mobility, cuando la seguridad del cliente NO importa.
Reservamos con semanas de antelación una moto para movernos por Oporto, confiando en la profesionalidad de OK Mobility. Al llegar, el clima era extremadamente adverso, con lluvias intensas que hacían peligroso circular en moto. Solicitamos el cambio a un coche, incluso asumiendo el coste adicional si fuera necesario.
La respuesta fue negativa, fría y sin ningún tipo de empatía. No mostraron ninguna preocupación por nuestra seguridad, ni ofrecieron alternativas razonables. Para OK Mobility, la seguridad del cliente no es prioridad.
Además, nos cobraron 15 euros extra por un simple candado para la moto, lo que refuerza la sensación de que lo único que les importa es cobrar por todo, sin aportar valor ni soluciones reales.
Por si fuera poco, la oficina de OK Mobility se encuentra a bastante distancia del centro de Oporto, y tuvimos que gestionar por nuestra cuenta la entrega de la moto en otro lugar, porque para ellos no era importante ni ofrecieron ayuda alguna.
Y para rematar la experiencia, el trato del personal fue pésimo: especialmente quienes entregan los vehículos, que nos atendieron con malas caras, desgana y cero amabilidad. En ningún momento sentimos que quisieran ayudar o facilitar nada.
Una empresa que no se adapta a las circunstancias, no protege a sus clientes y los trata con indiferencia no merece confianza.
Ni volveremos a reservar con ellos ni se la recomendaremos absolutamente a nadie.








